Relajante y maravillosa ha sido nuestra experiencia de una semana en la Ciudad de Vacaciones de Tiempo Libre.

Para quien no las conozca, este tipo de viviendas son las que ponen, en algunas épocas del año, a disposición de los andaluces la Consejería de Empleo, Empresa y Comercio de la Junta de Andalucía.

La principal característica que tienen, es el precio, que además del hospedaje incluye desayuno+almuerzo+participación de las actividades de ocio de las que dispone la residencia.

El modelo de adjudicación es el sorteo y son varios los destinos y semanas que te dan a elegir. Punta Umbría, La Linea, Aguadulce, Marbella…

Y mira, nos tocó Marbella, y la verdad es que nos lo pasamos genial, aquí váis a conocer nuestra experiencia:

 

Llegada

A las 12:00 llegamos el primer día, en recepción nos dieron un sobre que contenía:

  • Mapa de la residencia
  • Tickets para el desayuno y almuerzo de cada día.
  • 2 tarjetas para acceder a nuestro bungalow y a la playa

 

Cuando fuimos a acceder al recinto, en el puesto de vigilancia pegaron en nuestro vehículo una pegatina para identificarlo, y que nos permitía la entrada y salida del complejo turístico.

 

¿Donde dormir?

Nos asignaron el bungalow 162. para 4 personas, muy cerca del comedor y uno de los mas cercanos a la playa. Un placer ir paseando a uno y otra. Los huéspedes que se alojaron mas lejos podían dejar sus vehículos (el que lo cogía) en un parking gratuíto y con sombra a pocos metros del acceso a la playa.

El bungalow tenía todo lo que necesitábamos, quizas el frigorífico se nos quedaba pequeño, pero por lo demás, de lujo.

 

 

 

¿Donde comer?

Los horarios de comida eran los siguientes:

  • Desayuno: de 9:00 a 11:00 hrs.
  • Almuerzo: de 14:00 a 16:00 hrs.

Muchas opiniones leímos sobre la escasa cantidad de comida que servían, pues bien, podemos afirmar que nada mas lejos de la realidad. El lo que respecta a cantidad, comimos muy bien, tema diferente es ya la calidad, estamos hablando de un servicio para centenares de comensales, no se trataban de exquisiteces, pero para el precio que se paga por la estancia, no está mal. para adultos, encontramos bastante variedad, pero para peques si hubo un par de días donde no había mucho donde elegir, hubiese estado bien tener un menú infantil. En cuanto a bebidas, había prácticamente de todo, y también cuentan con tronas para bebés.

 

Para cenar, hay dos opciones, aprovechar el bungalow, su cocina y su gran terraza o salir fuera y entrar en cualquiera de los numerosos restaurantes, chiringuitos o hamburgueserías que hay en la Costa del Sol.

Si tienes pensado hacer lo primero, decirte que debes llevartus propios cubiertos y utensilios de cocina, eso sí, olvídate de cargar el coche con comida/bebida porque al otro lado de la autopista tienes un Mercadona y un Lidl donde podrás encontrar lo necesario. Si no quieres coger el coche, puedes ir por el puente peatonal.

 

 

¿Qué hacer?

Evidentemente, bajar a la playa es la actividad estrella y es necesario llevar la tarjeta para poder acceder y salir de ella.

No hemos tenido demasiada suerte, y este año ha habido una plaga considerable de medusas, pero bueno, no han existido temperaturas demasiado altas y nuestras peques tiraron de castillos de arena, lectura y de vez en cuando pescar alguna medusa para despejar la zona de baño.

 

 

No cuenta con piscina, pero también existen otros tipos de actividades (cierto es que nos comentaron que actualmente no hay tantas como en años anteriores) pero nosotros nos dimos por satisfechos con todas las que quisimos realizar, que básicamente eran: mini-golf, parque infantil y sala de cine (TV plasma).

Pero había muchas más, tenis de mesa, fútbol, fútbol sala, baloncesto, tenis, pádel, ajedrez, biblioteca, sala de juegos de mesa…

 

 

Hemos pasado unos días espléndidos, ha sido un auténtico lujo poder disfrutar de una semana de relax, playa, sol… en un ambiente muy tranquilo y con un personal muy amable.

Sin duda, volveremos a probar suerte los próximos años

 

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